Y ¿por qué encadenando valor?

El mundo, ayer, hoy, mañana y siempre; estará lleno de retos y desafíos. Todos los años; muchos toman la decisión de atreverse a emprender, mucho más se deciden a comenzar a formar sus propios negocios, otros más, a incursionar en nuevos mercados o lanzar nuevos productos. Sin embargo, la falta de conocimiento puede hacer pasar momentos malos a aquellos que no saben cómo emprender, cómo administrar el negocio, cómo mercadearlo, cómo llevarlo al siguiente nivel.

Si eres emprendedor o empresario, de seguro ya sabes que necesitas juntar eslabones que te ayude a potenciar ese conocimiento necesario para que te acerques al siguiente nivel. Claro; un eslabón es una pieza que sirve de enlace; que se enlaza con otros eslabones y que juntos, forman una cadena. Pues así son los negocios, una serie de eslabones imprescindibles cada uno, los cuales crean una cadena que sostiene un peso. Basta que uno de esos eslabones sea débil para que la cadena completa pierda la resistencia e incluso se rompa.

Bajo esa premisa surge la pregunta: ¿Cuál es tu eslabón más débil? Pues nuestro propósito es apoyarte a fortalecer tus eslabones para que tu empresa trascienda.

Si, sabemos que en el mundo de los negocios hay muchas herramientas útiles y eficientes (y muchas otras no tanto) que sirven como guía para aquellas personas que piensan emprender o están manejando ya un negocio. También, existen cientos de personas que comparten experiencias sobre cómo ellos lograron o están logrando potenciar su negocio.

Pero nuestro objetivo principal es darte el conocimiento necesario para motivarte a avanzar en el camino independientemente sobre tus responsabilidades ya que la frase “ser tu propio jefe” es un concepto que está sobrevalorado aunque si se usa y direcciona correctamente, genera grandes resultados.

Pero no somos partidarios de filosofías motivacionales, sino más bien pragmáticas.  Por un lado, una de nuestras especialidades es ver lo que los demás no ven. Vemos el caos que se aproxima, los riesgos, las amenazas…ya después creamos la estrategia para enfrentarlas y lograr los objetivos. Si bien somos expertos en hacerte sentir que nunca es suficiente y en muchas ocasiones caerte mal, también sabemos que si simpatizáramos el 100% del tiempo, entonces no estaríamos ayudándote en nada y estaríamos diciéndote lo que quieres escuchar y no lo que debes escuchar.

Nos gusta cuestionar, incomodar, decir las cosas con acidez. El objetivo: que te salgas de tu zona cómoda y te muevas a hacer lo que hay que hacer.

Ser empresario demanda mucho y si eres bueno en lo qué haces, te felicitamos porque ya tienes el 50% del éxito. Ahora fórmate, aprende, lee, estudia una y otra vez, sin parar. Deja de vivir solo de sueños y de elogios porque cuando se vengan las crisis no habrás desarrollado las habilidades que se necesitan para sobrevivirlas. Pídele a la vida que te mande retos, crisis, fracasos, errores y mucho más…todos ellos te darán herramientas. Eso si, tampoco que te quede gustando vivir en el lodo.

Si tienes un negocio que te esclaviza, no hay duda que te falta mucho por aprender, a menos que seas masoquista y lo disfrutes. Si quieres libertad al mismo tiempo que un negocio exitoso, trabaja por eso, define las metas y después APRENDE lo que sea que tengas que aprender para delegar, soltar, avanzar.

Cada área, cada departamento de tu empresa es un eslabón, aún y cuando todos sigan estando centrados en tí; el tema es saber que cada uno de esos forma la cadena que sostiene el negocio, pero si alguno está débil, la cadena se romperá. A veces tarda pero al final siempre se rompe.

Asegúrate de ver cada uno de los eslabones y hacer lo que haya que hacer. Finanzas, Mercadeo, Ventas, Planificación, Estrategia…¿cuál es tu eslabón más débil? ¿cuál amenaza con traerse al suelo tu empresa? ¿Ya lo sabes? Ahora muévete, haz lo que hay que hacer.

  • Si ya entendiste que tienes varios eslabones, genial, diste el primer paso.
  • Si ya sabes cuál es el que está peor, bien, ahora estás preocupado.
  • Si ya te moviste para hacer lo que hay que hacer y fortalecer ese eslabón, felicidades, eres empresario.

Eso si, apenas estés listo en éste último, repite el ejercicio y te aseguro que siempre habrá otro eslabón esperándote.

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